La presión de la maternidad rondando los 40

La presión de la maternidad es un hecho. Toda mujer a partir de los 36 ó 37 años sufre este apremio mediante dos vías: la biológica y la social. La biológica está ahí y no se puede luchar demasiado contra ella. Pero es una presión brutal.  Si tienes pareja y aún no tienes hijos, llega el momento de hacerse la gran pregunta: ¿Quiero ser madre? Si no lo tienes claro… la edad pesa y mucho para tomar la decisión final. Por el contrario, la presión social para las casi  cuarentañeras es, desde mi punto de vista, excesiva. ¿Por qué le da a todo el mundo por preguntar si quieres ser madre? ¿Porqué tienen que repetir frases como “se te va a pasar el arroz”? Eso solo hace aumentar la angustia y sentir en tu cabeza un horrible y constante ‘tic, tac’… Y, lo peor de todo, tener que dar explicaciones de tus pensamientos y sentimientos…

La presión biológica de la maternidad

Las españolas cada vez tenemos los hijos más tarde, por unos motivos u otros en lo que ahora no voy a entrar.  La presión de la maternidad rondando los 40

A partir de los 30 años la mujer sufre una disminución de la fertilidad, que se agrava a partir de los 35, según los especialistas. A medida que cumplimos años tenemos menos óvulos y éstos son de peor calidad. Esto es así y no se debe  obviar. De hecho, acercándonos a la 40 esta estadística suele estar bastante presente. Hablo por experiencia propia y por la de las cuarentañeras que me rodean.

En mi caso empecé a pensar en la maternidad con 36 años. Entre tener o no tener hijos siempre me incliné por tenerlos. Pero “no ahora” era mi frase más pensada y repetida a lo largo de la primera etapa de la treintena. Hasta que llegaron los 36. El reloj biológico me asaltó de repente. En mi cabeza escuchaba con bastante asiduidad… “¿Si quieres, por qué no ahora? En lo que te pones, te quedas y lo tienes… te dan los 40“. Y yo pensaba… ¡40!! Total, que que puse a ello, pero si en lugar de 36 hubiera tenido 33… ni me lo hubiera planteado, ni la presión hubiera aparecido.

Así que cuarentañeras… la presión biológica existe y es normal. La complicación llega cuando este apremio de la naturaleza se convierte en un lastre, en un problema porque hay que decidir lo que queremos hacer… Y las decisiones importantes de la vida, cuestan y mucho.

La presión social de la maternidad

Hoy en día a las mujeres de treinta y muchos o, incluso de 40, se nos somete a mucha presión social con la maternidad. Esta presión comienza por las personas más cercanas:  la familia, los amigos y los compañeros de trabajo. En realidad ejercen una presión sin saberlo, pero son típicas las preguntas “¿Para cuándo los hijos?” “¿Es que no quieres tener?” “¿A qué esperas?” o las afirmaciones “Se te va a pasar el arroz”, “A la larga te vas a arrepentir” o frasecitas Cuarentañeras: La presión de la maternidad rondando los 40similares.

¿Por qué las mujeres tenemos que aguantar este tipo de frases y tener que dar explicaciones por nuestras decisiones o por nuestra situación de no madre? Además,  estas personas curiosas no saben que algunas veces estas preguntas hacen daño. A lo mejor esa mujer lleva tiempo buscando un bebé y no se queda embarazada, o inluso se está sometiendo a un tratamiento de fertilidad y está psicológicamente ‘tocada’. O simplemente esa mujer ha decidido que no quiere tener hijos y no se tiene por qué justificar ante nadie.

Estoy segura de que las personas que preguntan no son conscientes de la presión a la que nos someten. Pero, de verdad, que en la mayoría de los casos nos sentimos presionadas.

Hoy en día hay muchos modelos de parejas y de familia. Las parejas sin hijos, las familias monoparentales, las parejas gays con hijos, padres separados, etcétera. Vivimos en una sociedad en la que afortunadamente todo cabe, por lo tanto, hay que ir desterrando de nuestra mentalidad lo típico de antaño: chica conoce a chico, se casan y tienen hijos. Ahora en unos casos es así, en otros, no. Y no es ni mejor ni mejor. Simplemente es diferente. Y debemos aceptarlo. Y no ejercer presiones de ningún tipo. Si una mujer no quiere ser madre no pasa nada, no es u bicho raro. Por ello no es egoísta, ni peor persona. Ni tiene por qué arrepentirse a la larga.

¿Qué opináis cuarentañeras? ¿Habéis sentido alguna vez la presión de la maternidad rondando los 40? ¡Contadme!

 

 

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2 Responses

  1. Administradora dice:

    Hola Julieta. Efectivamente, eso es lo que he intentado transmitir. La presión biológica es una faena. Y muchas veces nos la imponemos nosotras mismas, porque nos comemos la cabeza demasiado. Aunque no hay que obviar que el tic tac biológico existe y hay que hacerle un poquito de caso…
    En mi opinión lo importante es tomar la decisión de si se quiere o no tener hijos, independientemente de la situación personal. Créeme -y te lo digo por mi experiencia personal y de las que me rodean- que nunca existe el momento perfecto para tener hijos. Lo importante es tener más o menos claro lo que se quiere. Sí o no. Ése es el dilema. Y a partir de ahí…. pues ya se verá.
    Si no has sentido la presión social, genial. Aunque eso, en parte, es porque no tienes pareja, según cuentas. Si no… ibas a ver lo que es bueno!! jeje.
    Gracias por tu comentario. Un abrazo

  2. Julieta dice:

    Cierto es que la presión sobre la maternidad rondando los 40 es un hecho; pero, en mi caso, que en este momento no tengo pareja y me encuentro dentro del paraguas de “las cuarentañeras”, la presión es más biológica que social.
    Como bien dices, hay muchos modelos de parejas, y si decides no ser madre o padre, es igual de lícito que si decides casarte o no, tener un hijo o 4, o ser madre soltera. Pero hay una realidad, y de esa no se puede escapar, que es ese reloj biológico que maneja el paso del tiempo sin que nosotros podamos hacer demasiado al respecto. Hablo de ser madre de la manera natural, ya que, existen otras fórmulas para serlo.
    El “problema” o “la comedura de cabeza”, aparece cuando una no está segura acerca de esa maternidad por diferentes motivos; cuando aún no te ha llegado el momento de planteártela y, ese reloj empieza a estar pasando sus agujas demasiado deprisa. Cuando una está segura que no quiere ser madre soltera pero se ve con un hijo y una pareja en un futuro pero sin que exista esa pareja ni ese hijo en su presente. La pareja podrá aparecer en cualquier momento: dentro de un mes, dentro de 4, dentro de un año…pero, y si cuándo aparece ya es tarde para plantearse “ ser madre”?.
    Ese planteamiento es el que aparece en mi cabeza, a veces con un mayor o menor grado de presión…. Pero creo, que lo mejor, es continuar viviendo y disfrutando del resto de cosas que siguen ahí latentes en tu día a día, en lugar de agobiarte por aquello que no tienes o por lo que vaya a suceder, porque si te obsesionas por cómo será tu futuro, dejas de disfrutar y de vivir el presente y ese presente se convierte mañana en un pasado al que ya no puedes volver, así que, quitemos presiones propias o sociales e intentemos dejar a un lado eso que nos obsesiona o intentemos que eso que nos preocupa siga ahí pero que no nos impida dejarnos continuar el camino.

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