Mujer trabajadora: sin conciliación no habrá igualdad

Hoy conmemoramos el Día Internacional de la Mujer Trabajadora para celebrar los derechos conseguidos a lo largo de los años, pero aún queda mucho en España para alcanzar la igualdad real y efectiva. Uno de los principales escollos para alcanzar la igualdad es el estigma de la maternidad. Si conseguimos que los hombres se involucren más en la crianza de los hijos y que la sociedad avance hacia una mayor conciliación de la vida personal y laboral de TODOS, hombres y mujeres, las diferencias, sobre todo laborales, se irán reduciendo. Sin duda.

Día Internacional de la Mujer Trabajadora

Hoy 8 de marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, que conmemora la lucha de la mujer por su participación, en pie de igualdad con el hombre, en la sociedad y en su desarrollo íntegro como persona.

En los últimos 50-60 años se ha avanzado mucho en España, se han ido reduciendo las desigualdades sociales, laborales y educativas respecto a los hombres.
No olvidemos que no hace tanto de aquellas consignas del régimen de Franco sobre la mujer a la que se le exigía ser la perfecta ama de casa, esposa y madre, con una dedicación total y exclusiva al esposo y a los hijos. Sin libertad alguna, que pasaba de la tutela del padre a la del marido. En aquella época el adulterio estaba penado con la cárcel, las mujeres no podían abrir una cuenta o sacar dinero sin el permiso marital y eran pocas las que estudiaban una carrera universitaria.

Cuando hecho la vista atrás y rememoro éstas y otras cosas… Pienso… ¡Hemos avanzado muchísimo en la ansiada búsqueda de la igualdad! Y me siento una afortunada por nacer el año en el que se acabó la dictadura en España, por crecer en un ambiente social y familiar en el que se veía normal estudiar, salir con mis amigas, tener novio e incorporarme al mercado laboral de una manera normal, igual que un hombre.

Sin embargo, el problema es que en las últimas décadas las mujeres hemos adquirido muchos derechos, pero la sociedad española no ha sabido gestionar bien este cambio social, sobre todo en lo que respecta a la incorporación masiva de la mujer al mercado laboral. A la vez, siguen existiendo bastantes tintes machistas en nuestra sociedad, y lo peor es que no provienen de hombres o mujeres (sí, también de mujeres) de 60-70 años o más, sino de todas las edades y capas sociales. Por eso es tan importante la educación que damos a nuestros hijos e hijas.

Hoy, 8 de marzo de 2016, las mujeres no hemos alcanzado la igualdad real y efectiva con los hombres. No lo digo yo, lo piensa una gran mayoría. Aún sigue existiendo la brecha salarial, las mujeres seguimos cobrando menos que los hombres; continua habiendo una diferencia abismal entre el número de directivas y de directivos; sigue existiendo el llamado techo de cristal; seguimos estigmatizadas por la maternidad; sigue existiendo la violencia de género, y un largo etcétera.

Día Internacional de la Mujer Trabajadora

Hoy en día ha quedado más que demostrada la capacidad de la mujer en el mercado laboral y en la sociedad en su conjunto. ¿Entonces qué es lo que falla? Creo que la mujer no alcanzará la igualdad real y efectiva hasta que no se solucione un problema social acuciante hoy en día: la conciliación de la vida personal y laboral. Pero de TODOS, hombres y mujeres. Solo cuando la conciliación sea posible para todos la mujer dejará de tener tantos problemas laborales con la maternidad,  el principal escollo para alcanzar la igualdad real.

Creo que en gran medida es la mujer la que se acoge a la reducción de jornada porque, normalmente, es la que menos salario percibe, así que si hay más igualdad en las retribuciones, tanto hombres como mujeres podrán tener la oportunidad de solicitar por igual la reducción de jornada. Si hay un mismo número de semanas por bajas de maternidad que de paternidad, las mujeres dejaremos de estar tan estigmatizadas en el mercado laboral. Si las empresas flexibilizan las jornadas laborales habrá mayor corresponsabilidad en el cuidado de los hijos, por tanto mayor igualdad. Si todos conciliamos, las desigualdades en los puestos directivos se reducirán, ganando terreno la mujer en el acceso a los puestos de responsabilidad.

Aparentemente suena fácil, pero no lo es. Lo que está claro es que hay que luchar unidas y unidos por conseguir mejorar la conciliación en España. Insisto, todos, también los hombres. Pero no solo desde movimientos y proyectos capitaneados por mujeres como Malasmadres o Mamiconcilia (que están haciendo mucho ruido y sirviendo de altavoz de muchas y muchos) o la Asociación para la Racionalización de los Horarios Españoles (ARHOE) y otras iniciativas que seguro que existen pero no conozco. Hay que luchar unidos. Todos, hombres y mujeres. Porque la igualdad real y efectiva beneficia a toda la sociedad.

Yo soy optimista. El avance no se va a producir de la noche a la mañana. Pero si en 50 años las mujeres hemos conseguido dar pasos de gigante, comparado con todo lo que hemos logrado, no queda tanto… Sé que es cuestión de ver el vaso medio lleno o medio vacío… Yo prefiero verlo medio lleno.

Para acabar… Mi más sincero respeto y admiración a todas aquellas mujeres que no quieren renunciar a una vida profesional por tener hijos, que quieren seguir avanzando y ascendiendo en sus trabajos, que hacen lo imposible para hacerlo todo bien, por agazapar su sentimiento de culpa por no poder dedicar más tiempo a los hijos y al trabajo, por aquellas que al final del día acaban agotadas y encima duermen mal…

¡Feliz Día Internacional de la Mujer Trabajadora, cuarentañeras!

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