Pareja de hecho, ¿merece la pena?

Hay personas que, por unos motivos u otros, no quieren casarse para acreditar su relación ante la sociedad. Para ellas existe una alternativa para legalizar la convivencia: la pareja de hecho.  Aunque aún hay bastante desconocimiento sobre qué es y cuáles son sus implicaciones. Asombrosamente, en el ordenamiento jurídico español no existe una legislación única que regule estas uniones. Son las Comunidades Autónomas las que han dictado normas para reglar las parejas de hecho, que tienen algunas ventajas, pero que aún están lejos de acercarse a las connotaciones legales del matrimonio.

Pareja de hecho (2)

Lo primero y más importante, existe una total igualdad entre los hijos nacidos en el matrimonio o fuera de él, es decir, los hijos cuentan con los mismos derechos, tanto si hay como no unión lega de los sus padres.

En las uniones de hecho no hay un régimen económico preestablecido como en las uniones matrimoniales (gananciales, participación y separación de bienes). Sin embargo, la pareja de hecho puede establecer mediante escritura pública los pactos que consideren sus miembros para regir las relaciones económicas. De hecho es lo más conveniente, recoger todas las particularidades en una escritura pública. En caso de no existir ésta, no se presupone el régimen de gananciales, como en el caso del matrimonio… A falta de pacto económico se presupone que los dos miembros de la pareja contribuyen al mantenimiento de las cargas comunes en proporción a sus medios económicos.

En cuanto a la fiscalidad, no se puede hacer la declaración de la renta conjunta, solo de manera individual. En las donaciones no se disfrutan de las exenciones fiscales autonómicas de las que sí disfrutan los cónyuges. Sin embargo, tanto los cónyuges como los miembros de la pareja de hecho pueden acceder a subvenciones, viviendas públicas, concesión de ayudas y becas y exenciones fiscales en su tramo autonómico.

«Lo aconsejable es que los miembros de la pareja de hecho establezcan una serie de acuerdos en los que recojan las relaciones económicas. Siempre mediante escritura pública».

En el caso de la pareja de hecho, en principio, no es aplicable la pensión compensatoria en caso de ruptura, esto es, esa cuantía que sirve para reparar el desequilibrio económico que puede producir la separación en una de las partes. Se puede reclamar por vía judicial pero es mucho más complicado conseguirla.

¿Hay derecho a heredar y a la pensión de viudedad?

Otro tema espinoso es el fallecimiento de uno de los dos miembros de la pareja, pues no hay derecho a heredar, como en el caso del matrimonio. En las uniones de hecho son los herederos legales (hijos, padres, etc.) los que se quedan con la parte de los bienes de la persona fallecida. Es así en todas las comunidades, la única región que vela ún poco más por la pareja que sobrevive es Andalucía, que reconoce el derecho a permanecer en la vivienda durante un año. Para evitar estos problemas, lo adecuado es hacer testamento –mejor ante notario- para reconocer como heredero al otro miembro de la pareja.

Un derecho que sí se tiene en las uniones de hecho es a recibir una pensión de viudedad. Para ello hay que acreditar varias cosas: que la pareja ha estado inscrita en el registro al menos durante dos años con anterioridad a la defunción y acreditar una convivencia ininterrumpida en los cinco años anteriores al fallecimiento.

Un beneficio que nos gusta a todos cuando legalizamos nuestra unión con otra persona es recibir los 15 días de permiso retribuido. En las uniones de hecho no existe tal ventaja, pues el Estatuto de los Trabajadores no contempla el permiso de 15 días por inscripción como pareja de hecho, pero si el Convenio Colectivo lo contempla se pueden disfrutar de los 15 días. Los permisos laborales retribuidos que sí están contemplados son el permiso laboral por enfermedad grave o por el fallecimiento de la otra parte.

La asistencia sanitaria sí está garantizada, siempre y cuando se demuestre la convivencia continuada durante un año mediante la inscripción en el registro.

Requisitos para ser pareja de hecho

Los requerimientos son pocos y sencillos:
• Ser mayor de edad
• Acreditar uno o dos años de convivencia (depende de la región)
• No estar casado
• Que uno de los dos miembros esté empadronado en la Comunidad Autónoma donde se vayan a registrar (en Madrid, además, hay que residir en la región)

Para poder registrarse hay que pedir cita en el Registro de Uniones de Hecho y presentar una serie de documentación que no es muy engorrosa. El día D se deberá ir acompañados de dos testigos mayores de edad, que acreditarán, mediante declaración jurada, la previa convivencia libre, pública, notoria e ininterrumpida durante al menos 12 meses.

Cómo disolver la pareja de hecho

¿Pero qué pasa si las cosas no van bien con nuestra pareja y queremos romper la unión de hecho? Simplemente hay que notificarlo oficialmente en el registro. Se puede romper la pareja de común acuerdo, por decisión unilateral de uno de los dos miembros, por separación de hecho de más de seis meses, por matrimonio de uno de las dos partes o por el fallecimiento de uno de los miembros de la pareja.

Con todos estos datos, ¿creéis que merece la pena registrarse como pareja de hecho? ¿O todo empuja a casarse?

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